Ayer comencé nuevamente otro ciclo más en mi vida como universitaria. "Madrugué" y preparé comida, pues de otro modo no sobreviviría, tenía que tener ya listo mi reporte, pero no tenía ganas aún.
Termine con mi quehacer, puse la mitad de las cosas en su lugar y me dedique a mi nueva rutina de los proximos tres meses. Media hora tarde a clases, De Ferrari y su "nada de esto (mientras se pasaba el dedo por la nariz repetidamente) nada de esto no, no, no. Ni tampoco esto y el ademan de dos dedos pegados a los labios y por amor de Dios, no consuman Coca-Cola, saben cuántas calorias tiene eso??"
Si no estuvieras tan ausente diría que eres mi profesor favorito, hasta ahora. Claro esta Antonio no se queda atrás, aunque tanto "entusiasmo" me intimida. A veces quisiera no haber borrado mi antiguo blog, era bonito y motivador. Me gustaría recordar un poco ese pedacito de mí, que era enteramente felíz. Que se tomaba el tiempo de poner cada parrafo en un color distinto, para evocar un arcoiris, y que se tomaba el tiempo de dedicar cada entrada a su personita especial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario