Escribo para ti, o quizás no. Quizás escribo solo para mí, para no olvidar ni perdonar o no sé... quizás dentro de veinte años recurra a este pequeño medio y releere mi catarsis y pensaré en todo lo que cruzaba mi mente en aquel momento. Es bonito recordar, y extraño recordar esos momentos en los que era feliz, donde procuraba que mis días fueran felices y todo tenía un bonito color arcoiris, mariconamente arcoiris.
Es divertido, ¿sabes?. Te extraño un poquito, quizás mucho, quizás nada. Quizás es costumbre y ya olvidé qué realmente extrañaba. Ayer mandé a la mierda mis reglas básicas, o quizás traté de liberarme de un yugo autoimpuesto. Por que esas cosas te matan lentamente y te juegan malas pasadas. Uno debe creer en nadie más que en sí mismo, pues aún así tú mismo te apuñales por la espalda, sabes bien con quién te estas metiendo. Y de un modo u otro sabras que partidas sacarle.
Pfff.. qué moralista me siento hoy en día... pfff... tanta huevada, tengo hambre, el alcohol y el cigarro me caen muy mal, pero como le comentaba ayer a Javier, no es vicio, ni moda. Solo una pisca de buena autodestrucción, de saber quién manda en mi cuerpo solo soy yo. Un poco nada más, para conocer mis límites y apaciguar mis ansias. Hecho y completo, no paso nada, un dolor de cabeza y ardor en las vísceras. Lo normal, qué mal gusto sabes? qué mal gusto... esas cosas ya perdieron su encanto. O es que yo vivo muy amargada.
Si antes sonreía, no era para mí, si no para ti, porque me gustaba verte feliz, porque me gustaba ser yo la causa de tu felicidad. Un poco de ese ego no me caía mal. Sería eso felicidad? no sé y no me importa. No pienso darle razones a mis recuerdos, cuando puedo simplemente sonreir y hacerte feliz. Eso es todo.
Y así es como llegamos a mi grumpy-tud. Por que soy tan simple y garabatosica como yo no más puedo ser :B poco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario